Estoy encerrada en mi propia mente
Y mi mente en mi cerebro
Cerebro en mi cabeza... ¿o no?
Da la sensación de que mi cabeza está también dentro de algo cerrado herméticamente.
Como si estuviera sumergida en el agua y los ruidos de la superficie no me llegaran con la claridad esperada
Estoy, lo que se dice, atolondrada
Tengo la sensación de ser la más pequeña figura de una colección de muñecas rusas, encerrada, atrapada
Y siento que no todo es como debería.
Normalmente la gente va cogiendo la figura más grande y apartándola, dejando ver la muñequita que sigue la serie, deseando llegar a la más pequeña.
No por nada en especial, solo por curiosidad
Pues bien, ahora nadie quiere saber nada de esa pequeña muñeca
A nadie le importa, nadie se interesa por ella
Han perdido la curiosidad, como si no valiera la pena, como si no hubiera tiempo para ello
He llegado a la conclusión de que esa persona que ha perdido la curiosidad y la más pequeña de las muñecas soy yo. Sí, yo soy ambas. Deseo ver qué se esconde, sacar esa figurita y que todos la vean, pero también tengo miedo.
Tengo miedo de cambiar
Creo que ha llegado la hora de preocuparse, curiosear, levantar todas las muñecas y descubrir esa pequeña figurita que descansa en las profundidadesEs momento de rescatarla y disfrutar de ella, porque esa pequeña muñequita es nuestro bien más preciado
Siempre la estamos protegiendo y ocultando.
Bien por miedo, vergüenza o simplemente codicia
Dejemos que el resto del mundo disfrute de ella y que todos se den cuenta de que las cosas más importantes no se ven a primera vista.
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