Me gustan los búhos. Pintarme las uñas de colores alegres. Hablar sin importarme nada. Dormir, comer. Despertar. Los días soleados y los días de lluvia. Comprar ropa. Andar en ropa interior mientras bailo y canto. Me gustan los baños de agua caliente. Nadar. Comer helado en cualquier época del año. Me gusta estar con mis amigos. Pasear. Hacer ejercicio. Estar sola. Escribir. Leer. Reír sin motivo alguno. Llorar en los días grises. Me gusta descubrir partes de mi que no sabía que estaban ahí. Los cuerpos femeninos y sentir que tengo uno. La palidez de mi piel. La arena. Me gusta el té. Inglaterra. Los calcetines largos y los pantalones cortos. Los vestidos de verano. Las mantas peluditas en un frío día de invierno. Los animales. Los bosques. Los lagos. Los recuerdos. Escuchar música a todo volumen. Mis ojos. El pelo rojo. Sentirme libre. Cocinar. Ver películas. Sentirme otoño.
Pero más que nada:
me gustas tú.
Me gusta sentirme fuerte y a veces frágil para que vengas a protegerme. Me gusta que me mires. Me gustan tu ojos, tu boca, tus brazos, tu piel desnuda, tu cabello, tu sonrisa, tu olor. Me gusta escuchar tu voz. Me gusta observar tus labios. Me gusta imaginar momentos contigo. Me gusta pronunciar tu nombre una y otra vez. Me gusta la promesa de un nosotros, y los recuerdos que nos quedan por crear.
sábado, 28 de abril de 2012
viernes, 27 de abril de 2012
Hey, stranger
-¿Sabes lo que vamos a hacer esta noche? –preguntó Nira con
una sonrisa. - ¡Emborracharnos!
Y sin darme tiempo a reaccionar me metió en su baño, me
vistió con su ropa y me pintó con su maquillaje.
En menos de dos horas estábamos rodeadas gente.
Algunos conocidos se me habían acercado, sorprendidos por mi cambio de aspecto, pero no
les hice caso alguno. Estaba demasiado absorta observando a Nira.
Veía cómo bailaba a mí alrededor, con las
manos sobre su cabeza, dejando que la música controlara su cuerpo. Era como si estuviera en su propio universo. Libre y segura de lo que hacía.
Sus ojos se clavaron en los míos. Sonrió. La vi acercarse y sin darme tiempo a reaccionar, me besó. Fue el beso más profundo que nadie me había dado jamás y, sorprendentemente, no sabía a alcohol.
Sus ojos se clavaron en los míos. Sonrió. La vi acercarse y sin darme tiempo a reaccionar, me besó. Fue el beso más profundo que nadie me había dado jamás y, sorprendentemente, no sabía a alcohol.
-Pensaba que estabas borracha. –grité por encima de la
música.
-Yo también. –contestó. Y volvió a besarme mientras agarraba
mi cintura. Dejé que nuestros labios se fundieran delante de
todas las personas que nos observaban. Por primera vez en toda la noche me
sentía libre. Ya no importaba nada.
Nira se separó de mí dejando sus manos en mi cintura.
-Mierda, tu pintalabios. -dijo.
Me daba completamente
igual. Rodeé su cuello con mis brazos y la besé de nuevo. No me importaba ni mi
pintalabios, ni la horrenda música que estaba sonando. Solo me importaba ella.
La chica a la que llevaba meses y meses deseando besar y que, por fin, tenía
entre mis brazos. Sentí como sus manos recorrían mi espalda y mi cintura y se
paraban en mis nalgas, provocando que un escalofrío recorriera mi columna. Sin duda ella tenía más curvas que yo, pero en ese
momento no me importó lo más mínimo. Estaba disfrutándolo tanto. Nira nos
acercó aun más e introdujo su lengua en mi boca. No la detendría ni en un
millón de años.
Cundo el aire se hizo una necesidad nos separamos. Nuestra
respiración acelerada se mezclaba ante nosotras. Observé las mejillas
sonrojadas de Nira y pude sentir como mi corazón latía a mil por hora.
Esto es exactamente lo
que necesitaba.
Sonreí. Me sonrió. Me sentía en las nubes, como si estuviera
en un universo paralelo. Y justo cuando pensaba que nada podría ser mejor, me
di cuenta de la mirada sorprendida de todos a nuestro alrededor. Sin duda
habíamos dado la nota. Nadie lo esperaba. Volví la vista a Nira, que me miraba
sorprendida pero con una sonrisa en sus labios, y la cogí de la mano,
llevándonos fuera de allí. Dejándolos a todos con mil preguntas en la boca. No
me importaba.
Salimos del recinto riendo a carcajadas. Nos sentamos en un
banco próximo y dejé que Nira apoyara sus piernas sobre las mías.
-¡Eso ha sido genial! –Dije eufórica- ¿Viste sus caras de
asombro?
-¡Sí! Se ha sentido demasiado bien. –dijo con una gran
sonrisa en su rostro. Ambas reímos y miramos las estrellas sobre nosotras.
Después de un momento de completo silencio escuchando nada más que nuestra
respiración y el latido de mi corazón, decidí hablar.
-Nira... –comencé.
-¿Sí?
-¿De verdad acabamos de besarnos delante de toda esa gente?
-Ya lo creo. –respondió. -¿Por qué? ¿Te arrepientes?
Volví mi cabeza hacia ella, encontrando sus ojos que me
observaban alerta.
-No he hecho nada mejor en toda mi vida. –respondí. Y antes
de que pudiera darme cuenta, tenía sus labios de nuevo sobre los míos y sus manos en mi cintura.
Esta noche iba a ser espectacular.
...1, 2, 3... y comenzamos
Jaime tiene los ojos marrones. Los ojos marrones en los que me quedaría para siempre. Para siempre tumbados sobre una cama, sobre un banco, sobre baldosas amarillas.
Probando...
Quiero caer en tus ojos una y otra vez. Quiero sentir que floto. Quiero bailar contigo toda la noche, sentirme libre. Ni bebo ni me gusta hacerlo, pero por ti me emborracharía todas las noches, si eso hiciera que te quedaras a mi lado. Quiero atreverme a todo, ser independiente, ir a por lo que me gusta. Quiero pintar mis cabellos y mis labios de rojo. Quiero saludarte al pasar y que me obligues a quedarme. Quiero que me rodees con tus brazos y que beses mis labios. Quiero que desesperes porque sea tuya. Quiero ser irresistible para ti. Quiero que el mundo a nuestro alrededor sea ruido al que somos ajenos, pero que todos sepan que nosotros estamos allí. Quiero que todos puedan vernos, quiero que solo tú sientas lo que siento. Y al final de la noche, cuando el mundo se apaga, nosotros nos encenderíamos bajo tus sábanas. Perdiéndonos en un mundo de caricias y placer. No me gusta rendirme a nadie pero sería tuya, cariño. Sería tuya si me lo pidieras bien.
domingo, 22 de abril de 2012
Bullshit
Tú eres el que siempre me ignora y lo fastidia todo. ¿Puedo odiarte de una vez, por favor? Nada de esto tiene sentido. Odio que, a pesar de tu forma de actuar y de lo mucho que la detesto en momentos así, si ahora mismo me dieras una excusa estúpida y hablaras conmigo un ratito sería como si nada hubiera pasado. Sinceramente, siempre quise saber lo que se sentía al estar enamorada, pero estas mariposas que viven dentro de mi parecen estar llenas de veneno. Esto no debía ser así. Yo no debía descubrir este sentimiento de esta forma tan amarga. Yo ahora debería estar en tus brazos, quizás besando tus labios; no despotricando sobre el amor en mi blog. Esto no es lo que yo tenía planeado, y mucho menos lo que yo quería.
sábado, 21 de abril de 2012
Fact
Solo soy una cobarde, y a ti simplemente no te importo.
Eres un cobarde, y simplemente eres lo que más importa.
Eres un cobarde, y simplemente eres lo que más importa.
.
¿Por qué me cuesta tanto tener las cosas claras durante más de un día? ¿Por qué no puedo ser objetiva? ¿Por qué todo duele tanto? ¿Por qué siento como si algo hubiera abandonado mi cuerpo? ¿Estarás ahí para mí cuando nos volvamos a ver? ¿Serán las cosas igual que siempre o hacer este trabajo juntos ha cambiado algo? ¿Por qué me siento tan frágil? ¿Por qué solo quiero que me rodees con tus brazos y llorar con mi cabeza apoyada en tu pecho? ¿Por qué a pesar de que no sé nada, pienso que lo sé todo? ¿Por qué no podemos ser sinceros sin que las cosas cambien? ¿Por qué no te das cuenta de que todo esto me destroza? ¿Por qué siento que te seguiría al fin del mundo si hiciera falta, si ni siquiera sé si tú harías lo mismo? ¿Por qué quiero desahogarme contigo si tú eres el que mete toda esta angustia en mi pecho? ¿Por qué todo el mundo tiene amor y a mí me resulta tan difícil conseguirlo? ¿Estoy persiguiendo un sueño imposible? ¿Por qué por mucho tiempo que pase te sigo necesitando? ¿Por qué no me aclaro? ¿Por qué no me aclaras? ¿Por qué no te aclaras? ¿Por qué siento que somos dos pero tú solo quieres que seamos uno? ¿Por qué me ilusiono con tanta facilidad y al final siempre acabo decepcionada? ¿Por qué las cosas no salen como uno las quiere? ¿Por qué intento impresionarte, aparentar ser feliz delante tuya, arrancarte una sonrisa? ¿Por qué solo quiero fingir que no te quiero ni me interesas? ¿Por qué se me acaba el tiempo? ¿Por qué eres incapaz de quedarte? ¿No soy suficiente? ¿Solo soy un señuelo? ¿Es todo esto un juego? ¿Por qué parece que rechazas cualquier posibilidad de estar junto a mí pero me miras desde la distancia y en secreto? ¿Por qué apartas tu vista si mirarte a los ojos es lo más dulce que he podido tener? ¿Por qué sufro tanto? ¿Por qué solo quiero hacerte saber la verdad y que me digas que lo tenías claro y que significo algo para ti? ¿Por qué siempre pienso que solo quieres huir? ¿Acaso te niegas la verdad a ti mismo? ¿Por qué solo necesito hablar contigo y poder abrazarte sin miedo alguno? ¿Por qué a veces veo que me miras con esa dulce sonrisa formada en tus labios y otras eres frío como el hielo? ¿Por qué a veces tus ojos me miran con curiosidad, incluso una pizca de necesidad? ¿Por qué cada pequeño segundo que paso junto a ti es el mejor? ¿Por qué solo necesito que nos quedemos a solas como iguales? ¿Por qué no puedes ir tú a buscarme a mí? ¿Por qué, Jaime, por qué?
Ojala estuvieras aquí para aclarar mis dudas.
Ojala estuvieras aquí para aclarar mis dudas.
lunes, 16 de abril de 2012
Afraid
¿Por qué? ¿Por qué ahora? ¿Por qué yo? Siento como si hubiera explotado mi burbuja en la que me encontraba tan bien sola y estaba intentando hacer que J entrara. Demonios, siento como si me lo hubiera arrebatado todo. Ni siquiera quiero hablar ni saber nada de lo que ha pasado hoy. Ha sido un día raro a partir de las 10:45. Un día terrible, de veras. No habría sido tan malo si J no se hubiera ido y me hubiera podido refugiar en lo que siento por él y en la ilusión de que él sienta algo por mí mientras miro sus hermosos ojos. Todo ha sucedido junto y yo no pude ni prepararme. Mañana le diré que no. Porque no lo he dudado ni un momento, la respuesta es NO. Solo quiero sentarme sola en un rincón, poner música que me ayude a desconectar de lo que pasa a mi alrededor y a olvidar lo que ha pasado hoy mientras dibujo y pongo en palabras exactas lo que siento y, en un momento de descanso, escribo su nombre una y otra vez sobre las hojas en blanco de un cuaderno nuevo. Quizá si lo pienso con mucha fuerza J aparecerá, me envolverá con su brazos y me sentará en su regazo mientras me acuna y consuela. Mientras su voz sigue la canción que suena de fondo alejando con palabras mis miedos.
domingo, 15 de abril de 2012
viernes, 13 de abril de 2012
...
Cada vez que te veo, que me miras, que sé que sabes que estoy ahí siento tanta felicidad dentro de mí que es extremadamente difícil controlarla. Solo quiero sonreír y hacerte saber que no hay nada mejor que eso.
Ojalá todos los días fueran así de lindos
Y hoy fue diferente. Arrodillado sacando punta a un lapicero mientras yo entraba en el aula. Levantaste la vista suavemente y me observaste. Tus ojos se posaron en los míos y rápidamente descendieron hacia los libros y el radiocasete que sostenían mis manos. Sin esperarlo y, tan suavemente como tu mirada se había dirigido hacia mí, esta regresó hacia tus manos, deslizándose con rapidez por mi cuerpo, mientras, sin ocultarlo, una dulce y desvergonzada sonrisa aparecía en tus labios.
Solo quiero hacerte feliz
Demonios, solo quiero hacerte feliz. ¿Es tanto pedir? ¿Es tanto pedir que la presencia de tus amigos no te haga ignorarme a propósito por vergüenza? Igual las cosas no son como yo las percibo, pero tu comportamiento me impide pensar otra cosa. ¿Es tanto pedir que dejemos de dar vueltas en círculos? Estoy harta de caer todos los días. Caer al tropezarme con mis propios pies, con los huecos que mi mente es incapaz de llenar; a caer al chocarme de frente con esa barrera que has impuesto y te cuesta tanto mover; con mis propias barreras; con las miradas de tus amigos... Caigo y caigo. Cada día que pasa te olvido y me vuelvo a enamorar de ti. No importa lo que pase, siempre vuelvo a sentir lo mismo. Es desesperante, ¿sabes? Siempre tengo ganas de verte, de encontrarme contigo por la calle, de saludarte, de que me saludes. A veces pienso que te gusto, que solo intentas no mostrarlo por miedo, vergüenza o alguna razón que soy incapaz de ver, y me resulta linda tu forma de comportarte, esas miradas inesperadas que duran mili segundos, cómo tus ojos a veces me buscan o aprovechan una situación fortuita para mirarme. Me parece lindo, tú me pareces lindo. Todo en ti es hermoso. Haces que mis días sean mejores. De veras, creo que no tienes ni idea de lo agradable que es verte, escuchar tu voz, saber que estás bien. Pero duele tanto no poder tenerte. Duele verte, eres tan hermoso que duele. Tus brazos, tu rostro, tu piel, tu sonrisa. ¡Por Gandalf El Blanco! Eres como un ángel y simplemente quiero llorar porque las cosas son tan complicadas. Todo es difícil de comprender pero es que te quiero y quiero que me quieras. Quiero estar a tu lado. Quiero... demonios, solo quiero hacerte feliz.
martes, 10 de abril de 2012
Hi, stranger
Hoy me ha sorprendido una grata noticia: la chica que creía que era la ex del chico del que probablemente llevo enamorada un par de meses no lo es. ¡No lo es! Vaya, eso cambia muchas cosas. Llevaba un tiempo luchando contra mí misma, contra mi ego para no ver a esa chica de forma diferente; para no estar celosa de ella y me obligaba a mí misma a no juzgarla, y que si alguna vez pasaba no fuera irracionalmente. Y lo he conseguido. Tanto que ahora tengo un repentino interés por ella. Demonios, siempre me engancho a la gente que más fuera de mi alzance está. ¡Si ni siquiera sé su nombre! Pero lo cierto es que es muy hermosa. No la conozco, por lo que lo único que sé de ella es su aspecto físico. Ella no tiene un cuerpo 90-60-90, pero ¿acaso importa? Es tan guapa. Tiene unos ojos preciosos, su pelo es muy bonito, castaño oscuro, como el mío. La mayoría de días lo suele llevar recogido en un moño alto. La he visto sonreír un par de veces, pero nunca me he llegado a fijar en su sonrisa, lo cual tendré que hacer, por supuesto. Cierto es que tengo miedo de encapricharme con esa chica porque ahora sepa que ella no ha salido con este muchacho y las cosas con él sean extrañas. Pero es que es tan bonita. De veras, sus ojos brillan de una forma, nunca había visto unos ojos brillar de esa manera. Espero que esto no me haga las cosas aun más difíciles y pueda hacer una nueva amiga, al menos.
miércoles, 4 de abril de 2012
Is this just wishful thinking?
Me siento tan sola ahora. Cómo necesito que me abraces. ¿Dónde estás? ¿Miras a las estrellas como yo? ¿Ves mi mismo cielo? ¿Estás bien, eres feliz? ¿Me echas de menos? ¿Te duele el corazón cómo a mí? No quiero que lo pases mal, quiero que seas feliz pero quiero que me extrañes. Quiero que te despiertes por la mañana y pienses en mí. Quiero estar ahí contigo y saber que no hay ninguna otra cosa que te haga más feliz que tenerme entre tus brazos. Tengo tanto miedo de no ser eso para ti. Temo tanto estar echándote de menos mientras tú me olvidas. Temo no llegar a tenerte nunca. Temo que me explote el corazón de tanto extrañarte y de tantos cambios de ritmo. Últimamente está siempre acelerado, ya que no puedo sacarte de mi mente. Temo tanto llorarte y que tú solo te rías de mí. Me siento tan frágil, y lo único que necesito es estar contigo. Tener tus fuertes brazos sujetándome, evitando que me rompa en pedazos, porque siento que yo no puedo aguantar más. Siento que no tengo la suficiente resistencia; que he pasado demasiado tiempo evitando pensar, sentir. Yo solo quiero estar a tu lado. Hacerte feliz. Hacer que sonrías. Ayudarte cuando pases por un mal momento. Quiero contar estrellas contigo y mirar las nubes mientras me cuentas cosas sobre tu vida. Quiero saber de ti; tu comida favorita, tu primer recuerdo de infancia, tu canción preferida. Quiero contar tus pecas, tus lunares. Acariciar tu espalda desnuda. Quiero perderme en tus ojos. Quiero quedarme a solas contigo y que seamos tú y yo. Quiero hablar y hablar. Abrazarte y en esos momentos de silencio, besarte sin importarme nada más que tú y solo tú. Besar tu frente, la punta de tu nariz, tus mejillas, tus labios. Quiero que encuentres en mí a alguien en quien confiar, con quien ser tú mismo. Alguien con quien abrirte y no tener miedo. Quiero estar ahí para ti. Ahora. Y siempre.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)