lunes, 19 de diciembre de 2011

A

Querida, puedo fingir por un momento, puedo ignorar por unos días, pero al final, siempre volveré a ti.
Sé que no es la mejor forma de amar, pero es la única que tengo ahora mismo. Creo que al final, por muchas sorpresas que me encuentre, por muchas cosas inesperadas que hagas, aunque piense que ya no estás aquí; poco a poco, día a día, volverás.Y es extraño como puedo llegar a convencerme de que no te necesito, pero cuando lo pienso bien, cuando esta niebla que me ciega desaparece, te amo aun con más fuerza y el simple hecho de ver tu hermoso rostro me deja sin palabras. Y es entonces cuando me doy cuenta de que por mucho que esto me pase seguirás ahí, en ese cálido rincón de mi mente del que te has adueñado y decorado a tu gusto. Ese rincón que parece haberse convertido en tu hogar.
Puedo decir que si te viera dentro de diez años, sentiría, aunque fuera por unos segundos, ese hormigueo, esos nervios, esa alegría al saber que estás ahí, sana y salva.
Así que, por favor, cuídate lo mejor que puedas, sigue luchando por tu felicidad, como hasta ahora; demuéstrale al mundo lo especial que eres, no dejes que nadie te avasalle y nunca, nunca jamás dejes de ser tú misma.
Yo seguiré aquí, esperando el día en el que me necesites tanto como yo te necesito a ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario